El fallo de todos los motores no es tan catastrófico como parece, debido a que los aviones pueden planear y los pilotos están entrenados para aterrizar.

El fallo de todos los motores no es tan catastrófico como parece, debido a que los aviones pueden planear y los pilotos están entrenados para aterrizar.

La ingeniería aeronáutica y los sistemas de respaldo permiten que una aeronave recorra decenas de kilómetros incluso después de perder toda su propulsión