Una hora y siete minutos después, la Fiebre Amarilla llegó al Estadio Azteca como si hubiera tomado el sur de la Ciudad de México

La emblemática avenida se pintó de amarillo, azul y rojo en un ambiente de entusiasmo que dejó claro el respaldo al equipo dirigido por Néstor Lorenzo

Una hora y siete minutos después, la Fiebre Amarilla llegó al Estadio Azteca como si hubiera tomado el sur de la Ciudad de México