Este nuevo modelo superaría al Shinkasen japonés o al ICE 3 alemán, que tienen una velocidad máxima de entre 300 y 350 km/h.

La futura línea conectará Tokio y Nagoya en 40 minutos. Se estima que el 80% del recorrido será subterráneo para minimizar el impacto urbano.

Este nuevo modelo superaría al Shinkasen japonés o al ICE 3 alemán, que tienen una velocidad máxima de entre 300 y 350 km/h.