La menor cobertura helada facilita que los océanos absorban más energía solar, incrementando las temperaturas superficiales que provocan alteraciones de los patrones atmosféricos. Los especialistas coinciden en que el “continente blanco” se convirtió en el indicador más sensible de las transformaciones del sistema climático global.

Según las observaciones satelitales, faltan unos 650.000 kilómetros cuadrados de hielo marino. Un dato clave, ya que junio es un mes en el que debería expandirse rápidamente

Temperaturas inéditas en varias bases argentinas y una marcada reducción del hielo marino refuerzan las alertas de la comunidad científica.