La Selección contó con una hinchada muy variopinta, entre hijos de inmigrantes, grupos de amigos, alta alcurnia y laburantes.

A 16 kilómetros del estadio donde jugarán Argentina y Argelia, miles de personas se juntan para seguir los partidos en pantalla gigante.

El exSan Lorenzo se sumó a la delegación y partició del entrenamiento matutino. Mientras tanto, los argelinos son mimados en la ciudad de Lawrence.