Como en 1955, en estos días en Salta solo se piensa en los fogones, la guardia bajo las estrellas y los actos por la muerte de Martín Miguel de Guemes. No hay memoria de las víctimas locales que perecieron aquel mediodía fatal, cuando la Marina y la Fuerza Aérea conspiraron para derrocar a Perón. Aquí, una semblanza por quienes todavía esperan Memoria, Verdad y Justicia.