La vieja Europa tiene cada vez más problemas para seguir el ritmo de la nueva. No solo eso, si esta dinámica se prolonga, llegará un momento en el que la convergencia de los países más punteros del Este tornará en sorpasso, algo que ya está ocurriendo cuando se compara el Este con el Sur (tradicionalmente más rico) y que podría trasladarse a otros puntos del continente: el hasta ahora 'imbatible' Norte empieza a temblar. Aunque Polonia aún está a años luz de Alemania, hay algunos datos que dejan entrever que las tornas están cambiando en cuanto a crecimiento y competitividad.