A lo largo de los siglos, el Magdalena ha sido mucho más que una arteria fluvial. Ha sido camino, encuentro, sustento y memoria.

A lo largo de los siglos, el Magdalena ha sido mucho más que una arteria fluvial. Ha sido camino, encuentro, sustento y memoria.

Pesca, agricultura, turismo y transporte hacen parte de las comunidades que encuentran en el Magdalena una fuente permanente de sustento y desarrollo.

Fortalecer la navegabilidad del río Magdalena impulsa la competitividad, optimiza la logística y promueve un desarrollo sostenible.