Investigadores observaron que una dieta sin sacarosa se asoció con alteraciones en la microbiota intestinal, mayor inflamación, resistencia a la insulina y señales de hígado graso en un modelo experimental

Investigadores observaron que una dieta sin sacarosa se asoció con alteraciones en la microbiota intestinal, mayor inflamación, resistencia a la insulina y señales de hígado graso…

Así se acaba de exponer durante la reunión anual de la Sociedad Endocrina que se celebra en Chicago (Estados Unidos).