Un informe de la ONG Human Rights Soccer Alliance, detalla que 17 casos de personas vinculadas al mundo del fútbol fueron detenidas. De ellas, tres fueron deportadas, entre ellas el jugador Emerson Colindres, quien fue detenido el día de su graduación de la escuela secundaria en Ohio y deportado a Honduras, de donde había salido con sus padres a la edad de 8 años.

Los activistas también pidieron a la FIFA garantías de que no se llevarán a cabo redadas migratorias en las sedes y zonas de aficionados de la Copa Mundial ni en sus inmediaciones.

La exclusión de un árbitro somalí en Miami, los controles migratorios a jugadores y periodistas y las advertencias de organizaciones civiles generan inquietud