Sin ayuda de grandes instituciones, el Festival de Cine Peruano en Madrid se ha consolidado como un punto de encuentro para peruanos y latinoamericanos que buscan no solo un reencuentro con sus raíces, sino también propiciar discusión en tiempos en los que las artes corren el riesgo de ser reguladas. “En épocas de represión, los artistas y gestores culturales tenemos que estar unidos”, señala Akemi Noriega.