La épica batalla del Perú en la cancha de Guadalajara en 1970 —la misma ciudad donde ayer jugaron Corea del Sur y República Checa en el Mundial 2026— quedó en la memoria nacional como una de las mejores demostraciones de fútbol de la bicolor en los mundiales, pese a la derrota ante el que sería campeón de ese inolvidable mundial México 70.