Edgar Morin nos enseñó que el pensamiento que no tolera la diferencia no es pensamiento: es dogma. Y el dogma, tarde o temprano, produce exclusión, violencia y un empobrecimiento colectivo que ninguna sociedad puede permitirse
Edgar Morin nos enseñó que el pensamiento que no tolera la diferencia no es pensamiento: es dogma. Y el dogma, tarde o temprano, produce exclusión, violencia y un empobrecimiento…