La iniciativa reúne una veintena de esculturas intervenidas por artistas contemporáneos y permanecerá abierta hasta septiembre.

El evento permitirá que los neoyorquinos vean sin costo la definición de la Copa del Mundo el 19 de julio.

En Nueva York, Ciudad de México y Buenos Aires, exposiciones retoman la pasión y sus objetos de deseo para resignificarlos en clave contemporánea.