Mientras la FIFA vende a 90 euros el soso 'trío lalalá' de muñecos oficiales, en México han dado con el pelotazo definitivo. El ajolote, ese animalito entrañable, 'apokemonado', de sonrisa perenne, se ha coronado como mascota alternativa y es el auténtico rey del 'merchandising' mundialero. Está por todas partes: peluches, murales, estatuas. En todas partes menos en su hábitat.