Comercios cerrados, colegios vacíos y calles desiertas marcaron una jornada inédita en este pueblo, donde la población acató por temor un paro armado.

Comercios cerrados, colegios vacíos y calles desiertas marcaron una jornada inédita en este pueblo, donde la población acató por temor un paro armado.

La gobernadora Margarita Guerra se pronunció por medio de la red social X.