La propuesta integra compromisos internacionales, restauración de ecosistemas y mecanismos de financiamiento orientados a resultados medibles.

Supera el promedio mundial de zonas marinas protegidas y se posiciona por encima de la meta del 30% establecida en la agenda internacional para 2030

México presenta el caso de Mahahual como ejemplo de los retos para equilibrar conservación y crecimiento económico.