Experimentos de la Universidad de Navarra y la de Tokio muestran una preferencia inherente que no depende ni de factores culturales ni del tamaño del grupo

Experimentos en España y Japón muestran cómo los humanos cambian de dirección contra las agujas del reloj cuando caminan, ya sean zurdos o diestros

Experimentos de la Universidad de Navarra y la de Tokio muestran una preferencia inherente que no depende ni de factores culturales ni del tamaño del grupo