La inflación se ha vuelto a convertir en un azote para los puertorriqueños a la vez que la economía local sigue dando señales de debilitamiento progresivo

Los indicadores macroeconómicos y sectoriales nos señalan que la economía está entrando a una fase recesiva, escribe José García López

La inflación se ha vuelto a convertir en un azote para los puertorriqueños a la vez que la economía local sigue dando señales de debilitamiento progresivo