Según el informe de la ONG, el desplazamiento de comunidades palestinas no responde a hechos aislados, sino a una política del Estado israelí para profundizar el control sobre sus territorios.

Según la Comisión Internacional Independiente de Investigación, estos palestinos se ven sometidos a graves violaciones de sus derechos.

El Gobierno de Netanyahu rechaza las conclusiones del informe, que asegura que los ataques en los territorios ocupados han aumentado un 130% desde 2023