La expresidente lleva 12 meses cumpliendo prisión domiciliaria y la Justicia no pudo rematar sus propiedades. Movilizaciones al domicilio donde cumple la condena.

Se trata de expedientes paralelos a la causa central donde muchos imputados admitieron la culpabilidad y aceptaron juicios abreviados.

A casi un año de que se confirmara la condena por defraudación al Estado, vuelve a recurrir al Máximo Tribunal para frenar la ejecución de sus propiedades