A pesar de que una futura normativa regional quiere incluir esta renovable como “estratégica”, el Ejecutivo castellanomanchego planea ahora, tras la enorme proliferación de instalaciones y al igual que sucedió con las macrogranjas, un nuevo decreto que ‘enmenderá’ su propio Plan de Biometanización, endureciendo las condiciones y aumentando la distancia a núcleos urbanos, entre otras medidas