El ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, afirmó la madrugada de este miércoles que el Ejército de la República Islámica responderá a cualquier “ataque o amenaza”, después de que Estados Unidos bombardeara de nuevo el país como represalia por el derribo de un helicóptero por parte de las fuerzas de Irán.

La aeronave patrullaba sobre el estrecho de Ormuz cuando fue atacada. Dos soldados sobrevivieron.

Aunque los dos tripulantes del aparato se salvaron, el presidente cree que su país debe "necesariamente responder al ataque".