Hace 33 días que lo único que puede hacer la prensa acreditada en la Casa Rosada es estar encerrada en la sala de periodistas o ir al baño. Se profundizan los obstáculos para informar debido a las restricciones desmedidas que aplica la gestión de Javier Milei.

Hubo expresiones a favor del ejercicio libre como pilar de la democracia. La vicepresidenta Victoria Villarruel aprovechó a saludar a la prensa y despegarse de presidencia.

Mientras la oposición y aliados defendieron la libertad de prensa, el Presidente replicó cuestionamientos hacia los medios y el Gabinete mantuvo un estricto silencio.