En 2010, las calles de la capital se vistieron de gala para recibir a este ícono de las carreras.

El piloto de la escudería transforma su indumentaria habitual en el Principado para sumarse a la fiebre mundialista que palpita su país natal.

En 2010, las calles de la capital se vistieron de gala para recibir a este ícono de las carreras.