Cuatro meses de actividad en rojo, un alza del desempleo, un contexto internacional turbulento y un escenario fiscal peor del previsto eliminaron de cuajo el “viento de cola” que traía la economía chilena desde fines del año pasado. Mientras los economistas creen que hay factores transitorios en el deterioro y que el “segundo tiempo” será de repunte, en el seno del gobierno esperan que el boom de inversión que ya se vislumbra, comience a impactar favorablemente la economía y el empleo ya hacia mediados de 2027.