El proyecto nació del legado de Juan Pablo Montoya y conecta su trayectoria con la de su hijo, Sebastián Montoya, en el automovilismo.

El piloto de la escudería transforma su indumentaria habitual en el Principado para sumarse a la fiebre mundialista que palpita su país natal.

El proyecto nació del legado de Juan Pablo Montoya y conecta su trayectoria con la de su hijo, Sebastián Montoya, en el automovilismo.