El Ejército estadounidense ha bombardeado posteriormente estaciones de radares de vigilancia costeras en Goruk y en la isla de Qeshm, en una nueva escalada de tensión en la región

El órgano militar estadounidense asegura que ninguno de los misiles balísticos lanzados por Irán ha logrado sus objetivos.

El incidente se produce en medio de las crecientes tensiones entre Washington y Teherán