El 9 de marzo de 2026 el Equipo Argentino de Antropología Forense emitió un informe según el cual los restos esqueletales denominados LTZB-S2-11-015 habían sido identificados como partes del cuerpo de Fernando Risso, mi primo hermano, secuestrado el 24 de marzo de 1976 de la Casa de Gobierno de Córdoba, donde trabajaba. Junto con los suyos, se identificaron los restos de otras dieciséis personas, cuyos huesos fueron a parar a una fosa común en Loma del Torito. La noticia fue profusamente comentada por los diarios, que dieron la nómina de los dieciséis nombres, excluyendo el de mi primo, por decisión de la familia. Basándose en ese informe, el Juzgado Federal de Córdoba Número 3 emitió el 2 de junio de 2026 una resolución declarativa fechando el acontecimiento de la muerte de Fernando el 24 de marzo de 1976, a falta de mejores elementos de datación. El asunto puso en estado de alerta a la familia. Cuando comenté el suceso con mi mamá (96 años) me preguntó: ¿y qué se gana?