Entre café de especialidad, matcha, brunches y repostería artesanal, Recoleta se convirtió en uno de esos lugares donde la gente llega sin prisa y termina quedándose más tiempo del planeado. La cafetería, ubicada en Freses de Curridabat, mezcla diseño, plantas, arte y una atmósfera cálida que transforma algo tan cotidiano como tomarse un café en una experiencia mucho más pausada y personal.

Entre cafés, postres y conversaciones que se alargan más de lo planeado, esta producción encuentra inspiración en esos encuentros sencillos que terminan convirtiéndose en los…

Entre café de especialidad, matcha, brunches y repostería artesanal, Recoleta se convirtió en uno de esos lugares donde la gente llega sin prisa y termina quedándose más tiempo…