La historia es conocida: en el libro Ofrena rural , de 1926, Guerau de Liost dedicó un poema a la Font de l’Oreneta de Viladrau. Dice que la ordenó su padre y que, cuando salía de caza junto a su hermano, se detenían allí para beber. Les acompañaba un lebrel -debían ir a la caza...