Se han presentado retrasos en la maduración del fruto como consecuencia del régimen de lluvias que ha afectado a algunas zonas cafeteras.

El repunte mensual contrasta con un retroceso sostenido que ha impactado el crecimiento económico del agro y los caficultores.

El país pasó de producir 5,3 millones de sacos en 2025, a 4,2 millones en 2026.