Concejales señalan que, pese a la adición de 794 uniformados, la burocracia mantiene retenidos los equipos y vehículos en las alcaldías.

La apuesta es que una mayor capacidad instalada permita mejorar la reacción, el patrullaje y el control en zonas donde la presión criminal ha crecido.

Las nuevas sedes en Rebolo, Riomar, Caribe Verde y El Bosque buscan ampliar la cobertura policial, mejorar los tiempos de respuesta en Barranquilla.

Concejales señalan que, pese a la adición de 794 uniformados, la burocracia mantiene retenidos los equipos y vehículos en las alcaldías.