La bondad se está convirtiendo en un acto de subversión, pero quizás el mundo empiece a cambiar con ese acto revolucionario

Algunas se llevan las manos a la cabeza, ofendidas, porque en 'La Casita' hay poca diversidad. Que ni las hay gordas, ni feas, ni bajas, ni pobres, ni cojas

La bondad se está convirtiendo en un acto de subversión, pero quizás el mundo empiece a cambiar con ese acto revolucionario