Los usuarios pagaban hasta 80 dólares por datos inventados generados por aplicaciones que simulaban acceder a comunicaciones privadas

Falsas apps simulaban acceder a información privada de terceros y cobraban suscripciones de hasta 80 dólares por datos inventados

Al abrirse, las ‘apps’ parecían funcionar con normalidad y no mostraban señales evidentes de peligro.