Estudios revelan que, aunque el gasto crece, decisiones son cada vez más racionales: se privilegian salud, autocuidado y los beneficios inmediatos.

Ipsos entrevistó a 157 personas entre 18 y 65 años en distintas regiones del país.

Una encuesta con 600 personas mostró que el ingreso adicional suele perderse en consumos cotidianos, pese a que puede servir para bajar obligaciones costosas, crear un ahorro base…

Estudios revelan que, aunque el gasto crece, decisiones son cada vez más racionales: se privilegian salud, autocuidado y los beneficios inmediatos.