El déficit habitacional continúa afectando a cerca de 4,9 millones de hogares colombianos.

El Gobierno se está financiando a casi el 15 %, lo que encarece el crédito hipotecario para hogares y afecta su capacidad de compra.

El mercado inmobiliario registra menos ventas, menos obras y mayor preferencia por el arriendo en medio de incertidumbre económica y política.