Para observar este fenómeno en todo su esplendor, los amantes de la astronomía necesitarán una buena ubicación.

Este fenómeno se llevará a cabo el próximo 12 de agosto en la Península Ibérica, convirtiéndose en uno de los espectáculos astronómicos más esperados.

Aunque faltan más de 160 años, el fenómeno ya genera interés entre científicos por su duración y trayectoria sobre América Latina.