Cuando un europeo consume carne de cerdo, bebe café o compra chocolate, también consume una porción invisible de tierra situada a miles de kilómetros de distancia. Europa exporta tierra de pasto en forma de ovejas, vacas, cabras. Bajo la apariencia de un intercambio entre iguales, este sistema de comercio transfiere de forma sistemática tierra, energía y materiales desde los países pobres hacia los ricos