Imagina tu día a día sin Internet. Sin redes sociales, sin videos, sin mensajes instantáneos. Ahora, imagina que una de las mentes brillantes que hizo posible toda esa magia tecnológica fue una mujer cuyo nombre casi nadie conoce. Su nombre es Sharla Boehm, y su historia es un faro de inspiración para cualquier joven que sueñe con cambiar el mundo.