El 31 de mayo de 1921, después de un confuso incidente entre un chico negro y una adolescente blanca en un ascensor ocurrido en Tulsa, Oklahoma, un diario local llamó a “linchar un negro esta noche”. Así convocada, una turba atacó el barrio conocido como el “Black Wall Street”, incendió 35 manzanas y asesinó a cerca de trescientas personas. Los hechos fueron borrados de la historia oficial estadounidense durante más de un siglo. El testimonio de las últimas sobrevivientes