El reciente debate técnico dejó una lección ineludible: la economía peruana no soporta más experimentos ideológicos. Tras superar los golpes de la pandemia, el electorado peruano exige estabilidad y propuestas serias. Sin embargo, el paso del gobierno de izquierda de Pedro Castillo por el poder demostró lo contrario, evidenciando cómo las propuestas radicales y la improvisación pueden destruir la confianza económica del país.

En un país que enfrenta cansancio institucional y desconfianza colectiva, los indicadores no bastan, se requiere a estadistas con carácter para la implementación de una visión…

Jaime de Althaus sostiene que esta segunda vuelta definirá si el Perú logra aprovechar el contexto internacional favorable para acelerar su crecimiento y reducir la pobreza, o si…