La serie de HBO abre como un golpe al estómago. Ruben (Gadd), de torso desnudo y manos empuñadas, enfrenta violentamente a Niall (Jamie Bell) vestido con impecable traje escocés, el día de su boda. Encerrados en un inhóspito granero, uno habla desde el miedo; el otro, desde una rabia que no conoce fondo.