La investigación sobre la masacre que dejó 20 personas muertas en una finca de la comunidad de Rigores, Trujillo, dará un giro importante a partir del próximo 1 de junio, luego de que un juez autorizara la exhumación de los cuerpos para realizar nuevos análisis forenses que podrían aportar evidencia clave para esclarecer el crimen.