Era una persona seductora por su profunda y natural cordialidad, por su falta de dogmatismo, por ser uno de los seres más bien pensados que he conocido

El galardonado doctor en Filología Románica y catedrático de Lengua Española ha fallecido este viernes a sus 86 años.

Era una persona seductora por su profunda y natural cordialidad, por su falta de dogmatismo, por ser uno de los seres más bien pensados que he conocido