Un benchmark de la Universidad de Michigan mide el consumo eléctrico real de los modelos de IA y revela diferencias de hasta 300x según la tarea.

La magnitud del fenómeno empieza a modificar incluso las proyecciones energéticas de Estados Unidos.

Un benchmark de la Universidad de Michigan mide el consumo eléctrico real de los modelos de IA y revela diferencias de hasta 300x según la tarea.