Los principales líderes de la IA están suavizando sus advertencias sobre una pérdida masiva de empleos.

Los líderes de OpenAI y Nvidia frenan sus discursos apocalípticos sobre el empleo y niegan que la inteligencia artificial cause despidos masivos.

El fundador de Microsoft también planteó la necesidad de pensar en nuevos modelos económicos y fiscales para afrontar ese escenario.