Un estudio asegura que la ciudad ha llegado a un punto de no retorno, que quedará completamente rodeada por el agua y que los residentes deberían planificar su reubicación.

Las estimaciones de los expertos anticipan un alza del nivel del mar en Nueva Orleans de entre 3 y 7 metros para antes de 2100.

El retroceso de los humedales, la crisis de infraestructura y el impacto social trazan el horizonte de urbes vulnerables