Pese a todas las cábalas que desde 2022 se han realizado sobre el impacto de los fijos discontinuos en las cifras de desempleo, solo existe un dato oficial sobre el número de trabajadores en esta situación que se inscriben como demandantes de empleo. El Ministerio de Trabajo y Economía Social lo lleva publicando desde 2007, mucho antes de la última reforma laboral. O, mejor dicho, lo publicaba: el departamento que dirige Yolanda Díaz ha cambiado, sin dar explicaciones, sus propias estadísticas para hacer desaparecer por completo la cifra.