Francisco Ticlla Figueroa tenía nada más que 8 años cuando fue alcanzado por disparos de miembros de una patrulla de la Marina en Acco, distrito de Tambo, provincia de La Mar. Cuarenta y dos años después, su hermana Emilia Ticlla Figueroa ayudó a ubicar el lugar donde fue enterrado de manera clandestina por su familia, que temía represalias durante el periodo de violencia.